El Monasterio de Sant Cugat del Vallès

El emplazamiento del monasterio de Sant Cugat del Vallès coincide con el de una antigua fortificación romana, elcastrum Octavianum.

Construido cerca del miliario octavo de la vía romana de Barcelona a Ègara, distancia que es mencionada en documentos del siglo X.

El monasterio se fundamenta, en parte, sobre los restos de la antigua fortificación.

Era un ejemplo claro de establecimiento romano entre dos torrentes.

La tradición dice que, durante la persecución de Diocleciano, fueron martirizados el norteafricano Cugat y otros cristianos.

La veneración de Sant Cugat es recogida pelPeristephanonde Prudencio, del siglo IV

Las construcciones cristianas más antiguas de Sant Cugat se encuentran en el jardín del claustro.

Parece que lo más antiguo es una pequeña construcción funeraria de planta casi cuadrada.

Junto a ésta, se construyó un aula rectangular, probablemente en el siglo V.

En este templo primitivo se añadió, ya en época visigótica, un ábside con planta interior de herradura y exteriormente poligonal.

Todo el voltio y aun en el interior de esta primera construcción cristiana extiende una necrópolis de tumbas de tipología variada.

También con predominio de las de tejas de dos vertientes.

Probablemente, en esta época ya había una comunidad monástica, que debía ser de pacto visigótico

Se cree que los árabes destruyeron el monasterio y que fue restaurado después de la conquista de Barcelona (801).

El primer abad conocido es Ostofred, que es citado en un precepto de Luis el Tartamudo (878) por el que se sujeta el monasterio en la sede de Barcelona.

Las crónicas antiguas mencionan seis abades anteriores, pero no se puede probar la existencia.

El Monasterio de Sant Cugat del Vallès tuvo un papel importante en la conquista:

Ocupó puestos de avanzada en el Penedès, donde poseerá extensos territorios.

Al principio del siglo X el abate dada obtuvo tierras e iglesias en el valle del castillo de Cervelló (904).

Le fueron dadas por el conde Wifredo II de Barcelona y por el obispo Teuderic de Barcelona, ​​y en la Anoia (917), que obtenga por otras donaciones.

Su patrimonio fue aumentando a lo largo del siglo y sus abades participaron en grandes eventos, como:

Consagraciones de iglesias (dada, Guiu), ejecuciones testamentarias (Landeric, Guillemó), y en la formación de nuevos monasterios:

Santa Cruz de Cervelló (914), Santa María de Castelldefels (966) y Sant Llorenç del Munt (957), los dos primeros de vida efímera.

En época del abad Juan se emprendió una decidida política de concentración de tierras, ya por compra, ya por conmutaciones

Con la incursión de Almanzor (985) ya muertos este abate y algunos monjes, y sufrieron desperfectos del edificio y el archivo.

Fue elegido nuevo abad el levita Ot o Odón, que más tarde sería obispo de Girona.

Obtuvo para el monasterio un diploma de confirmación de bienes del rey franco Lotario (986).

Además de una bula del papa Silvestre II (1002) por la que el monasterio pasó a depender directamente de Roma.

En la reconstrucción de los edificios intervino el maestro de obras Fedanci (1006-12).

El abad Guitard vendió al conde Ramón Borrell (1013) diversas propiedades a fin de levantar un claustro que posteriormente fue destruido.

Se ampliaron los dominios del monasterio por el Penedès hacia Santa Oliva y Calders y se creó un conflicto con Mir Geribert de Olèrdola.

El 1063 se aplicó un donativo de 25 mancusos a la obra del campanario.

A finales del siglo XI (1089-91) el abad de Tomeres, Frotard, por concesión de Berenguer Ramón II el fratricida, ocupó el monasterio.

La disputa terminó con el reconocimiento de la libre elección de abate

Una serie de anexiones convirtieron el monasterio en jefe de una pequeña congregación de corta duración

Santa Cecilia de Montserrat, Sant Llorenç del Munt, Sant Pau del Camp, Sant Salvador de Breda y Sant Pere de Clarà.

Varias incursiones árabes afectaron el monasterio, sin que por ello dejara de aumentar su riqueza.

La iglesia monástica, reformada entre los siglos XII y XIV, es un símbolo de la vitalidad económica del monasterio.

El 1143 se celebró corte en Sant Cugat, y dos años después un concilio para tratar el problema de las invasiones árabes.

Poco después el abad Ermengol establece campesinos en las estribaciones de la sierra de Collserola con la obligación de construir un castillo

Durante el abadiato de Guillem de Aviñón (1173-1205) se estructuraron en pavordías las rentas del monasterio:

La Mayor, la del Penedès, la de Palau y la del Llobregat.

La sumisión del Monasterio de Sant Cugat del Vallès en la sede de Barcelona será objeto de muchas discusiones.

Pese a que algunas bulas papales declaran el monasterio sujeto directamente a la Santa Sede, se acabó reconociendo la autoridad del obispo de Barcelona (1247 y 1251).

En estos años el monasterio llegó a poseer numerosas propiedades en el término vecino de Cerdanyola.

Estaba bajo el dominio de los señores del castillo de Sant Marçal, fue señoreado también, entre el 1311 y el 1542.

Monasterio de Sant Cugat del Vallès