Mercado de La Boqueria

Mercado de La Boquería Barcelona

El Mercat de Sant Josep o conocido popularmente como Mercado de La Boquería, es un mercado alimentario que ofrece productos frescos de gran calidad. Esto, y la posibilidad de que se pueda encontrar también productos de todo el mundo, ha sido siempre la intención de los comerciantes, para poder diferenciarse de los espacios comerciales alimentarios de la ciudad.

Y si lo que buscas no está, déjalo sus manos y te lo traerán, como siempre han hecho.

El Mercado de La Boqueria es un mercado abierto y un referente en Barcelona. Está en el corazón de la ciudad con clientes del barrio de toda la vida, de cualquier punto de la ciudad y de cualquier parte de Cataluña.

Además, al estar en el corazon de la Rambla, lo visitan infinidad de personas que aprovechan su estancia en Barcelona para conocerlo y disfrutar de los platos que se preparan en los bares y restaurantes con solera.

Historia de La Boquería

Tiene una superficie de 2583 m² con más 300 puestos ofreciendo una gran variedad de productos locales y exóticos, tanto a los compradores particulares como a los restauradores de la ciudad. Es el mercado más grande de Cataluña, el más variado en oferta alimentaria y también el más visitado por los turistas.

El mercado fue inaugurado en 1840, pero sus orígenes están al aire libre, ante las puertas de la antigua ciudad, en la explanada del Pla de La Boqueria, donde vendedores ambulantes y labradores de los pueblos y masías próximas se instalaban con el fin de vender sus productos, antes de que la ciudad se saliera de sus primeras murallas. Este mercado se hacía fuera de las murallas de la ciudad por ahorrar el impuesto de entrada de mercancías.

Antes del mercado, estuvo en el mismo lugar el convento de Sant Josep. En 1586 los carmelitas descalzos (denominados els josepets por ser los difusores, con Teresa de Jesús a la cabeza, del culto popular a la figura de San José) fundaron el convento en el lugar donde hoy está el mercado.

A medida que La Rambla fue tomando importancia como paseo urbano en el siglo XVIII, se consideró necesario sacar las carnicerías de su recorrido y fueron desplazadas, todavía muy cerca, hacia el interior, junto al huerto del convento de San José, que junto con otros conventos de la zona, fue asaltado e incendiado durante el motín anticlerical instigado y dirigido por algunos políticos liberales en Barcelona el día de Sant Jaume, el 25 de julio de 1835.